Hay momentos en la vida en que venimos muy tranquilos por nuestro camino y nos encontramos con que este se bifurca, se desdobla. En sí el camino por el que andamos es muy irregular va y vuelve, y nos va dando opciones todo el tiempo, cada accion que realizamos es una decision, pequeña pero que influye en lo que va a venir despues, en el paisaje que va a bordear nuestro recorrido, o los obstáculos que van a aparecer en este. Es por esto que no soy de los que creen en el destino, sino que soy de los que se hacen cargo de lo que pasa, si bien hay muchas cosas que no podemos cambiarlas o predecirlas aunque pongamos todo nuestro empeño si podemos variar la forma en que las afrontamos, como nos paramos frente a ellas. Y asi de a poco vamos trazando nuestro reccorrido. El problema aparece cuando estas opciones, estos cambios dejan de ser pequeños, y nos vemos enfrentados a un mismo camino que toma dos direcciones totalmente opuestas, y no esta el cartel de dice:" siga por aqui", o ni siquiera tenemos esa sensacion de que tal o cual opcion es la correcta, sino que ambas parecen acertadas e incorrectas a la vez. ¿Cómo actuar en esos momentos? Por suerte tenemos mucha gente rodeandonos que nos aconseja, nos da opiniones, diferentes puntas de vista. Pero al fin y al cabo el peso de la decision recae sobre nosotros y las consecuencias de la misma también, y que duro que es cuando esta decision que tenemos que tomar no solo nos afectará a nosotros sino tambien a otras personas. Pero asi son las cosas, es cuestión de pensar y tratar de ser siempre fieles a lo que creemos y sentimos, aceptar los consejos pero no dejarnos llevar, y siempre escuchar al corazón que es mucho mas sabio que la mente.
Quizás en todas estas palabras no dije nada nuevo, ni di ninguna solucion sino que tan solo plantee un problema de todos los ideas. Seria bueno que los que lo lean aporten sus pensamientos o la forma en que afrontan sus decisiones. Yo por el momento seguiré pensando en aquellas que me estan rondando la cabeza por estos momentos.
Les dejo un saludo muy fuerte a todos aquellos soñadores que no se contentan con lo que hay, que no aceptan las cosas como son, que se hacen responsables de lo que pasa, que les duelen las injusticias ajenas y que luchan por un lugar mejor.